Fernando Alonso (Renault) consiguió el séptimo mejor tiempo en la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Brasil, última prueba del Mundial de Fórmula 1, que se disputa en el circuito de Interlagos y fue dominada por el héroe local, Rubens Barrichello.

Barrichello cubrió, en su mejor vuelta, los 4.309 metros del ondulado circuito de su ciudad natal en un tiempo de 1:11.166, 168 milésimas menos que su jefe de filas en Ferrari, Michael Schumacher, en una jornada en la que se refrendó de nuevo el abrumador dominio de los monoplazas rojos.

Alonso se fue contento con el séptimo puesto que marcó en el segundo entrenamiento libre, en el que se mejoraron los tiempos del primeros, con un monoplaza bastante cargado de combustible con el que aprovechó para probar neumáticos.

El colombiano Juan Pablo Montoya, que disputará en Sao Paulo su último Gran Premio con la escudería Williams-BMW, había sido el mejor en la primera sesión de entrenamientos libres, en la que Alonso fue décimo. El colombiano dio once vueltas en el primer ensayo y logró un mejor tiempo de 1:12.547. El español dio doce y en la más rápida de ellas marcó un registro de 1:13.990.

Se espera lluvia en la carrera
No llovió en Interlagos -para el domingo las previsiones indican que hay un 80 por ciento de posibilidades de que sí lo haga-, donde el año pasado las lluvias torrenciales marcaron una carrera muy accidentada que se suspendió antes de tiempo debido al accidente de Alonso, que concluyó en tercera posición pero no pudo subir al podio, ya que tuvo que ser trasladado a un hospital.

Ese día, el español confirmó el podio que había logrado dos semanas antes en Malasia, donde se convirtió en el piloto más joven en marcar la ‘pole’ y en subir al cajón, en una temporada en la que también acabaría logrando las marcas de precocidad en dar la vuelta rápida (en Montreal, Canadá) y en ganar una carrera (en Hungría, a los 22 años). En la segunda sesión, el piloto español dio 30 vueltas y mejoró en casi dos segundos su tiempo de la primera sesión.

El canadiense Jacques Villeneuve, campeón mundial en 1997 y que desde hace dos carreras es el nuevo compañero de Alonso en Renault, concluyó en un discreto duodécimo puesto, en unos entrenamientos en los que el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes) logró el tercer mejor registro, por delante de Jenson Button. El inglés acabará tercero el Mundial con su BAR-Honda, coche que volverá a pilotar el año que viene, ya que el Tribunal de Arbitraje de Contratos de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) no considera válido el contrato que suscribió con Williams-BMW.